En la sexualidad tántrica se encuentran Espíritu y Materia, Cuerpo y Alma, amándose en un solo ser, haciéndote un solo ser, estés sólo o con tu pareja.

La inmensa mayoría de los problemas mentales tienen un origen en una disociación de esa armonía entre lo que somos, de falsos planteamientos con respecto al sexo y de toda una serie de prejuicios y complejos de culpa en lo referente al placer sexual.

Es necesario volver a una sexualidad sin tiempo, sin prisas, llena de matices, de sentimiento, de ternura y caricias; a una sexualidad donde tocar el cuerpo sea también acariciar el alma.

Es necesario ver el cuerpo como algo hermoso, sagrado, como un territorio fascinante lleno de valles, de lugares secretos y mágicas fuentes.

Es necesario que reconozcas tu belleza, la maravilla de tu cuerpo más allá de tu edad y tus formas físicas.

Es necesario que reconozcas tus dos polos, el hombre y la mujer que llevas dentro, para que puedas experimentar toda tu plentitud sexual, el dar y el darse.

Es necesario que para dar placer a los demás, aprendas a dártelo también, que te comprometas con tu propio placer.

Así, al igual que una sana autoestima te ayuda a tener relaciones positivias, una sana autosatisfacción erótica, te ayuda también a mangtener relaciones sexuales gozosas y constructivas.

Si te das cuenta de la importancia de todo esto, tengas el problema que tengas, comienza a dedicarle más tiempo, más emoción, más ternura y conciencia a tu sexualidad, sea en solitario o compartiendo..

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